Más de 20 años de trayectoria
Más de 7800 pacientes
Sólo puedo
dar las
GRACIAS
Por la confianza, por cada historia compartida y por permitirnos formar parte de algo tan importante como vuestra salud.
... y tiene que ver con la forma en la que me gusta cuidar a las personas,
dentro y fuera de la consulta.
Para entender por qué en Entikal trabajamos así, creo que es buena idea presentarme y que me conozcas un poco mejor.
Me llamo Pilar, soy fisioterapeuta, vallecana y madre de 3 niños ( sí, y ahí me planto, no voy a ir a por la niña, por si te lo preguntas)
Desde pequeña siempre he sido bastante empollona, tengo que reconocértelo. Me gustaba ( y me sigue gustando) aprender, además de dar el 100% en todo lo que hago y ser bastante perseverante ( hay quien diría que no sé cuándo rendirme, quizás) e intento hacer las cosas siempre con amor y cuidado.
Soy un poquito (demasiado) sensible, me encantan y me emocionan profundamente la música, la lectura y el arte.
Siempre estoy con mil cosas en la cabeza, se me ocurren nuevos proyectos e ideas constantemente..
Y la combinación de ambas, hace que a veces
me disperse y sea un poco despistada, o tanta actividad me pase factura y necesite parar para recargar pilas. Pero bueno, supongo que todos andamos un poco igual, ¿no crees?.
Cuando decidí que ser fisioterapeuta era lo mío, tenía claro que tenía que estudiar en la universidad pública, porque, a nivel económico, no había otra opción, pero eso nunca fue un problema. Siempre he sido constante, trabajadora y muy implicada en todo lo que hago, con lo que conseguí una nota muy alta en el instituto y selectividad y conseguí entrar sin problemas en la universidad pública, concretamente en la Universidad Rey Juan Carlos, aquí en Madrid, donde terminé mis estudios en 2002 ( sí, hace ya unos añitos...)
Pero si algo me ha definido siempre más allá de los estudios es otra cosa....
En mi grupo de amigos he sido siempre la que escucha, la que aconseja, la que intenta ayudar cuando alguien no está bien... vamos, a la que cuentan sus problemas.
Y también
soy una persona para la que el contacto físico ha sido siempre algo esencial, una manera de cuidar, de demostrar amor y de sentirme querida... digamos que es mi lenguaje de amor ( si no sabes a qué me refiero con eso de "mi lenguaje de amor" búscalo en internet, porque cuando entiendes cuál es el lenguaje de amor de las personas que te rodean y el tuyo mismo tus relaciones personales mejoran notablemente)
Quizá por eso nunca me atrajo la parte más fría o invasiva de otras profesiones sanitarias. Lo que yo buscaba era otra cosa.
Y encontré en la fisioterapia una profesión que encajaba completamente conmigo. Me permitía cuidar, acompañar y ayudar desde un lugar muy humano, muy cercano y muy conectado con mi forma de ser.
Podría afirmar que la fisioterapia es y ha sido siempre mi IKIGAI.

...mi padre era conductor de la EMT, pasaba largas horas conduciendo por Madrid y tenía una hernia lumbar, y sufría de ciática recurrentemente..
Vivíamos en un 4º piso sin ascensor, aquí en Vallecas, y recuerdo, con cariño y tristeza también,
como cada vez que él llamaba al timbre a mediodía al llegar de trabajar, yo bajaba corriendo los 4 pisos de nuestro edificio para ayudarle a subir la pierna escalón a escalón... ahí ya mostraba que era fisio sin saberlo todavía.
Escribiendo este texto y recordándole, no puedo evitar soltar unas cuantas lágrimas al darme cuenta de que, aunque sí que llegó a verme en la universidad, no me vio graduada como fisioterapeuta, ni conoce a mi marido o mis hijos, ni llegó a verme dirigiendo una clínica propia, ya que murió en 2001... espero que esté orgulloso de mí, allá donde esté.
Por eso, cuando alguien entra en consulta, para mí no es solo ver dónde le duele.
Es entender qué hay detrás de ese dolor.
Qué ha dejado de hacer.
Qué le preocupa de verdad.
En qué le está limitando
en su día a día.
O cuanta frustración y miedo a no recuperarse está sintiendo.
Más de 20 años de trayectoria
Más de 7800 pacientes
Sólo puedo
dar las
GRACIAS
Por la confianza, por cada historia compartida y por permitirnos formar parte de algo tan importante como vuestra salud.